Me pregunto si no sería más conveniente y menos inmoral dedicar los 2.500 millones de pesetas que el Gobierno ha prometido a los empresarios taurinos (en concepto de compensación por la prohibición cautelar de venta de carne de toro de lidia) a otros fines como educación y respeto al medio ambiente, por ejemplo. Es totalmente indignante que las corridas de toros, además de estar permitidas, estén subvencionadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001