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Zarraoa se considera 'plenamente respaldado' para prohibir el nudismo

El alcalde se niega a cumplir la decisión del pleno

El alcalde de Getxo, el peneuvista Iñaki Zarraoa, se mantiene en sus trece. Pese a las protestas que ha levantado su decisión de prohibir la tradicional práctica del nudismo en la playa de Azkorri, en ese municipio, el primer edil aseguró ayer en una rueda de prensa que piensa mantener la medida e imponer multas a quienes lo practiquen.

En su primera comparecencia pública al respecto desde que entrase en vigor la norma, el pasado 25 de julio, Zarraoa dijo sentirse 'plenamente respaldado por una gran mayoría de la población', aunque luego aseguró desconocer el número de quejas vecinales recibidas que justificasen la medida. Más adelante reconoció que 'tampoco ha habido una avalancha de protestas'.

Zarraoa negó que su decisión sea una 'alcaldada' y recalcó que se basa en una norma dictada en los años 80 por el Ayuntamiento de Getxo que sólo permite el nudismo en una de las playas del término municipal: La Salvaje. Dicha norma no se había puesto en práctica en todo este tiempo. El primer edil explicó este hecho con el argumento de que hasta ahora no se habían producido conflictos en la playa. Azkorri antes estaba situada en una zona aislada y ahora es urbanizable, como reconoció Zarraoa.

El responsable peneuvista lanzó además duras criticas contra los partidos de la oposición municipal, que el 27 de julio aprobaron en pleno una moción en la que solicitaban la retirada del decreto, y aseguró que los votantes de otras ideologías 'no entieden las decisiones de sus representantes'. Zarraoa reiteró que no cumplirá la decisión adoptada por el pleno porque versa sobre 'competencias del alcalde'.

El alcalde calificó de 'plenamente democrática, ya que no ha sido derogada' la norma de 1955, es decir, dictada en pleno franquismo, en la que se basa su decreto municipal y que permite sancionar a quienes perturben 'la tranquilidad, seguridad, salubridad o moralidad ciudadana'.

Zarraoa arremetió también contra los policías municipales de la localidad (los encargados efectivos de cumplir la medida) que han criticado su decisión. 'Los policías no saben de leyes, ni de derecho, ni de política y deben responder a las normas de sus superiores', enfatizó el primer edil, quien amenazó con imponer sanciones a aquellos agentes que rehúsen llevar a la práctica la prohibición. El alcalde justificó que no se haya impuesto una sola multa hasta el momento alegando que 'por ahora, sólo se está avisando a los nudistas de que deben cumplir la norma'.

A renglón seguido, instó además a la asociación de nudistas qeu se ha lazado contra la prohibición a presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional, 'como amenazaron que harían', en el convencimiento de que el máximo intérprete de la Carta Magna le daría la razón.

Zarraoa dijo no entender la polémica que ha suscitado su decisión en una localidad que ofrece una de las 'mejores playas nudistas del Estado', en referencia a La Salvaje, cuando hay muchos municipios en los que ni siquiera existe una. Insistió en la necesidad de regular una actividad como el nudismo 'con la que muchos ciudadanos se sienten incómodos' y que generalmente se permite sólo en zonas no urbanizables, mientras que la de Azkorri lo será pronto al estar incluida en el Plan de Urbanismo.

El alcalde dijo no oponerse a que la gente se despoje del bañador, pero rechazó tajantemente considerar que los nudistas de Azkorri tengan algún tipo de derecho adquirido por el hecho de haberlo practicado allí durante años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001