Varios militantes y ex militantes de la izquierda abertzale de Álava que se definen como independentistas y socialistas han lanzado nuevas críticas a la línea política de Batasuna. La autodenominada plataforma Zubiak, que comparte sus críticas con Aralar, ha hecho público un documento en el que asegura que gran parte del fracaso electoral tiene que ver con 'la falta de realismo y autocrítica' y, sobre todo, 'con la incomprensión y la dinámica de división social que desde hace tiempo, e incluso entre los trabajadores, cada vez más también entre los abertzales, está provocando la lucha armada'.
En este sentido, Zubiak coincide con Aralar en que los 84.000 votos perdidos por Euskal Herritarrok en las autonómicas del pasado 13 de mayo tiene una relación directa con un análisis equivocado en EH y posteriormente en Batasuna. 'El resultado al que se ha llegado con el nacimiento de Batasuna no ha sido, ni de lejos, el que en un principio hubiéramos deseado', citan en su comunicado los críticos, que prefieren permanecer en el anonimato, aunque aseguran que han participado en el proceso de reflexión de Batasuna.
Los críticos constatan que se trataba de un proceso que inicialmente estaba proyectado para unir y, al final, ha acabado materializando una escisión. 'Esto tiene que obligarnos a todos a realizar una autocrítica severa, objetiva y fría', que, según indican, no se ha hecho.
Los críticos alaveses manifiestan que no es casual que las disensiones en la izquierda abertzale hayan comenzado en Navarra y añaden: 'También nosotros en Alava percibimos cómo nuestro pueblo está pidiendo más realismo y soluciones concretas a la hora de trabajar y de hacer política', que las que se están dando.
Batasuna respondió ayer a través de un comunicado que Zubiak es un ejemplo 'de los diferentes intereses que se han unido con el objetivo de desacreditar y condicionar la estrategia política' de la izquierda abertzale. Batasuna niega que ese grupo haya participado en el debate de su formación y acaba diciendo que 'toma nota de dicho grupo y de los intereses que esconde'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001