Cornelia B., de 35 años, y su marido, fueron detenidos el domingo en Vélez Málaga por dejar a su hijo, de 15 años, encadenado a una cama mientras se fueron a pasar el día a una finca que la pareja tiene en la vecina localidad de Cómpeta. El menor ha sido ingresado en un centro de acogida de la Junta de Andalucía.
Según la policía, los detenidos, que ayer fueron puestos en libertad por orden judicial, relataron que castigaron de esta manera al joven 'para que se comportara correctamente, y no registrara la casa ni sustrajera dinero'.
Los gritos de socorro del muchacho alertaron a los vecinos, que avisaron a la policía. Cuando los agentes entraron en la casa, ya había conseguido liberarse de las 'cadenas con candados' con la ayuda de un cuchillo que al parecer el joven había escondido en previsión del castigo, que según la policía recibía con asiduidad.
La pareja dejó al hijo atado sin alimentos y únicamente con un cubo de plástico para que hiciera en él sus necesidades. Cornelia B., madre del muchacho, y su marido, padrastro del joven, residen en un chalé de una urbanización de Vélez Málaga, donde el joven está escolarizado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001