No hay ruptura. Los inmigrantes que fueron desalojados de la plaza de André Malraux se esforzaron ayer en dejar claro que ven 'positiva' la oferta de alojamiento gestionada por Cruz Roja y Cáritas, aunque piden más garantías.
Los inmigrantes esperan poder transmitir este mensaje hoy en una reunión que mantendrán con representantes de la Generalitat y del Ayuntamiento. El tira y afloja que mantienen con ambas administraciones podría concluir hoy mismo si el Ayuntamiento accede a sus peticiones, que se han visto rebajadas notablemente.
La plataforma de apoyo a los inmigrantes pide ahora que se garantice a éstos asesoramiento jurídico, que el tiempo de acogida se extienda lo que tarde cada expediente en resolverse y que se reserven plazas para las personas que permanecen en centros de internamiento. Las autoridades creen inalcanzable esta última reivindicación puesto que fue un juez y no el Ayuntamiento de Barcelona quien decretó su internamiento.
Las reivindicaciones que expresarán hoy a la Generalitat y el Ayuntamiento no incluyen la petición de una regularización general. Simón Rosado (CC OO) aclaró: 'No pedimos papeles para todos porque esta es una competencia de la Delegación del Gobierno'.
El Ayuntamiento perfila la reunión de hoy como un encuentro informativo y no de negociación. De hecho, el alojamiento ya está en marcha 'para quien quiera acogerse a la oferta', aunque puntualizó que se tratará a los inmigrantes de forma individual. La oferta se basa en acoger temporalmente a los desalojados con garantías de anonimato en inmuebles gestionados por Cruz Roja y Cáritas.
La plataforma de apoyo hizo hincapié en la creación de una comisión del Colegio de Abogados para estudiar formas de hacer 'más flexible' la interpretación de la Ley de Extranjería.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de agosto de 2001