La inversión continúa tratando de adaptarse a un entorno negativo en el que, de cuando en cuando, se producen algunas noticias positivas. Las tensiones derivadas de esa coincidencia de buenos y malos datos se traduce cada día en una serie de altibajos, generalmente bien conducidos por los cuidadores de los valores.
Ayer, varias de las grandes sociedades españolas con intereses en Latinoamérica protagonizaron un avance importante apoyándose en el posible cambio de escenario que la ayuda concedida por el FMI a Argentina puede traer a sus negocios. Al tiempo, Alemania hacía público el dato del PIB del segundo trimestre, que mostraba el estancamiento total de su economía y la posibilidad de terminar el año con un crecimiento inferior al 1%.
Las otras bolsas europeas y el euro acusaron el golpe que supone que la principal economía de la UE haya dejado de crecer, a pesar de que un dato así podría inclinar al BCE a rebajar los tipos de interés en su próxima reunión. El argumento base del BCE para la cuestión de los tipos de interés, la inflación, parece que va por buen camino, como mostraba el dato provisional de agosto en Alemania, con un IPC que ha bajado dos décimas.
Después de una sesión tan compleja, y con Wall Street sufriendo algunos altibajos iniciales, el índice general de Madrid subió el 0,87% y el Ibex 35 el 1,15%.
La contratación en el Mercado Continuo ascendió a 239.924 millones de pesetas, 1.441,97 millones de euros, con una abultada concentración en cinco valores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de agosto de 2001