Seis empresarios portugueses que llegaron el día 12 como turistas a la ciudad brasileña de Fortaleza (noreste) fueron asesinados por un compatriota que les recibió en el aeropuerto, informó ayer la policía. Luis Miguel Militao Guerreiro, de 31 años, detenido el jueves, confesó el crimen y el lugar donde enterró los cuerpos, que fueron exhumados. El móvil, al parecer, fue el robo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de agosto de 2001