Pedro Varela, ex presidente del disuelto grupo nazi Círculo Español de Amigos de Europa (Cedade), ya puede salir de España cuando quiera, después de que la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona acordase devolverle el pasaporte el pasado 31 de julio. Los jueces razonaron su decisión en que Varela no huirá y en que tardará en resolverse el recurso pendiente en el Tribunal Constitucional contra la sentencia que le condenó en noviembre de 1998 a cinco años de cárcel por apología del genocidio y el odio racial, las primeras penas impuestas en España por estos delitos.
El magistrado que firmó esta sentencia, Santiago Vidal, -titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Barcelona- también le retiró el pasaporte para evitar su fuga porque, decía, 'goza de relaciones personales e internacionales suficientes'. Además, le obligaba a comparecer cada mes en el juzgado. El tribunal que ahora le devuelve el pasaporte a Varela consideró el pasado mes de noviembre que éste se encontraba en libertad provisional y le denegó la petición de dejar de acudir cada mes al juzgado.
Carta a los jueces
La devolución del pasaporte fue solicitada a la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona por el mismo Pedro Varela en una carta informal que no contiene ningún argumento jurídico y que concluye deseando a los jueces feliz verano. Diversas fuentes judiciales consultadas coinciden en que la petición del ex presidente de Cedade debería haber sido rechazada por una simple cuestión de forma. Una persona implicada en un proceso penal -en este caso ya condenado-, designa desde el primer momento un abogado y un procurador, que son los que comparecen en su nombre ante los tribunales en todos los trámites judiciales de la causa.
La carta de Varela va dirigida al presidente de la Sección Tercera, Guillermo Castelló, y curiosamente está fechada el 18 de julio, aunque no se presentó hasta el 23. En ella expone que 'desearía consultarle la posibilidad de recuperar mi pasaporte, dadas las fechas y ante la posibilidad de realizar un viaje a Nueva York'. Varela no invoca ningún artículo del Código Penal o de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y explica que su pasaporte ha caducado y que la policía 'ha tenido la amabilidad de confeccionar uno nuevo', que no podrá obtenerlo hasta que no entregue el caducado. El condenado añade que la solución judicial de su caso va para largo, por lo que 'me atrevo a abusar de su amabilidad y solicitar a su señoría' que atienda la petición 'dada la incomodidad y realmente poco práctica situación que se origina cada año con ocasión de fechas festivas'.
Pedro Varela añade que espera que los jueces estimen su petición, 'siempre en el marco del respeto debido a dicha Audiencia' y concluye 'deseando a su señoría un feliz verano' y 'a la espera de sus noticias'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001