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COLUMNA

Aldeanismo zaplanero

La presidenta de la Associació d'Editors del País Valencià, Verónica Cantó, con motivo de esa 'aparente' imbecilidad de suprimir los autores catalanes y mallorquines de los textos de la asignatura Valenciano: lengua y literatura, ha declarado que esto supone desvirtuar la realidad y se corre el peligro de que los estudiantes no entiendan, cuando estudian lengua y literatura, 'que existe un ámbito cultural y lingüístico conjunto'. Y está en lo cierto.

Existe ese peligro. Sucede, sin embargo, que para quienes han decidido tamaño desaguisado, el peligro estaba en lo contrario. El peligro, para ellos, está en que los estudiantes entiendan, comprendan y aprendan que ese ámbito cultural y lingüístico existe, es una realidad, como muy bien podrían comprobar en los textos que ahora pretenden mutilar los señores Zaplana y Tarancón. Estamos donde estábamos. No es una imbecilidad, ni una muestra de incultura esta medida tomada por nuestros gobernantes. Se trata de una decisión intencionada y sabiendo lo que se persigue.

Claro que ese excelente vendedor de feria que es el señor presidente -aptitud y mérito que hay que reconocerle sin regateos-, y ante las protestas de 'los de siempre', ha salido a la palestra y ha declarado al vecindario que lo único que pretende el Consell con esa medida, es 'valencianizar' la enseñanza de esta materia: 'Nos esforzamos porque los autores valencianos sean conocidos por los alumnos, porque todos debemos sentirnos orgullosos de que se conozcan en esta asignatura los autores más importantes de la Comunidad Valenciana'. ¡Bravo! Grandes aplausos de los vecinos y vecinas a este presidente que tanto se preocupa por valencianizarnos cada vez más. Queremos, según el presidente y su fiel servidor, el consejero Tarancón, que se estudien y conozcan los autores valencianos, no los catalanes y mallorquines. Ésos que los estudien en su tierra. La mercancía está servida y el pueblo soberano dispuesto a adquirirla ya que, además, el presidente de la Generalitat la vende barata.

El señor Zaplana dijo en su día que su gran empeño era acabar con el conflicto lingüístico y su gran obra para conseguirlo ha sido la creación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, de la que se siente tan orgulloso. Pero, por lo visto, quedaban algunos flecos sueltos que había que recoger y dejar bien atados. Con esta decisión de valencianizar la enseñanza de la literatura reduciéndola a los autores valencianos, ha culminado su obra magna de gobierno en materia cultural. Una estupidez, una aberración, un desgavell que, de llevarse a cabo, va a empobrecer los conocimientos de nuestros estudiantes. Pero el señor Zaplana lo ha presentado envuelto en el papel de plata del verbo 'valencianizar' para mejor atracción del vecindario. Decía el presidente Aznar, cuando aquello de las humanidades, que había que evitar el 'aldeanismo' en la enseñanza. No parece que en esto, el señor Zaplana esté muy de acuerdo con su jefe. Claro que cuando el aldeanismo se lleva dentro es muy difícil librarse del mismo.

fburguera@inves.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001