Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
VUELTA 2001

'En cada curva recordé mi caída en Dunkerque'

David Millar es un escocés nacido hace 24 años en Malta, criado en Hong Kong y vecino de la ciudad francesa de Biarritz. Cosmopolita como su padre, piloto de aviación, y osado como su madre, que hace tres años acudió a una firma de apuestas británica para jugarse 100 libras (27.000 pesetas) a que su hijo ganaría el Tour antes de un lustro. 'Va a perderlas', anticipó ayer el ciclista del Cofidis, que, eso sí, ya se ha vestido de amarillo en Francia y España.

Pero Millar tiene una pesadilla: su caída en el prólogo del último Tour, en Dunkerque. Ayer, en Salamanca, se le venía a la cabeza 'en cada curva'. Por eso llegó al ecuador del recorrido con desventaja respecto a Santiago Botero. Y también porque había visto la caída de Marcos Serrano. Después se olvidó ya de sus miedos y pensó en sus intenciones: ganar las tres contrarreloj llanas (Salamanca, Torrelavega y Madrid) para ir al Mundial con igual pretensión.

'Soy uno de los mejores contrarrelojistas del mundo y quiero demostrarlo', precisa. Para lograrlo sabe que tendrá que dejar a un lado su afición favorita: escaparse a Toulouse para visitar a sus amigos australianos y salir de juerga. Si lo gana, seguro que sabrá cómo celebrarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001