Sesenta personas resultaron heridas leves, con pequeñas quemaduras y lesiones oculares, en el transcurso del castillo de fuegos artificiales que tuvo lugar el viernes por la noche en Alcorcón con motivo de las fiestas patronales. Un portavoz de Cruz Roja informó que 'varios cascotes cayeron sobre las personas que presenciaban los fuegos artificiales y algunos de los cohetes no explotaron en el aire, sino entre el público'.
Efectivos de Cruz Roja atendieron en el lugar de los hechos, la explanada de los Castillos del barrio de San José de Valderas, a 60 personas, todas ellas de carácter leve, aunque seis de ellas fueron trasladadas al hospital de Alcorcón para ser atendidas de sus lesiones.
Cinco de estos heridos presentaban quemaduras de primer grado en antebrazos y piernas, así como lesiones oculares. La sexta víctima, B. S. B., una mujer de 30 años, es la que reviste mayor gravedad, 'con quemaduras de tercer grado en manos y piernas', según el portavoz de Cruz Roja.
El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alcorcón, Francisco José Torres, explicó ayer que el incidente se debió al vuelco de uno de los tubos metálicos donde se colocan las carcasas, lo que causó que uno de los cohetes explotara en el suelo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001