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CARTAS AL DIRECTOR

¿Una modelo noruega en la corte del rey de España? 1

Don Felipe de Borbón, heredero de la Corona de España, ha introducido una variable, al menos en el campo de la especulación, en el actual panorama español. Apasionante por su novedad e importante por su trascendencia política y social. Es crucial para los países civilizados que los ciudadanos empujen a los políticos más recalcitrantes y a las clases sociales más fosilizadas en su pasado hacia el saludable progreso. En una palabra, al cambio.

El ciudadano Felipe de Borbón, hijo del Rey, si así es su deseo, prestará su colaboración aportando su granito de arena. Se casará con una mujer plebeya, es decir, del pueblo, no perteneciente a ninguna dinastía real.

El heredero del trono español se unirá en matrimonio con una mujer como se casan la inmensa mayoría de los jóvenes enamorados. No coaccionados por intereses que nada tienen que ver con su vida íntima y privada. Se unirá en matrimonio con una joven, de profesión modelo, de la cual está prendado.

Esta pareja será aceptada por la Zarzuela, La Moncloa, por las Cortes Generales y por la mayoría del pueblo llano. Los españoles que quieran una reina sacada de las páginas de papel cuché o de la historia, no tendrán más remedio que conformarse con los eventos acaecidos en la actualidad, reflejados en las revistas del corazón.

La España actual tiene orientado su rumbo hacia el Norte. Hacia países que, por superar, han superado hasta el luteranismo, heredero de la reforma protestante. En nuestro país tenemos que superar aún la contrarreforma, de la cual fuimos capitanes insignes.

No obstante, en un futuro no muy lejano, los partidos de la derecha española y las clases sociales reaccionarias nada podrán hacer para evitar que las familias se configuren en total libertad. Y que las opciones sexuales pertenezcan a la vida privada del ser humano.

Negarle al príncipe de Asturias su deseo de casarse con la ciudadana noruega Eva Sannum sería una nefasta señal de que España sigue siendo diferente, y que aquí reside la reserva espiritual de Occidente. La inmensa mayoría de la sociedad actual, sin olvidar lo que han hecho los de siempre con el pueblo español, está más próxima a degustar las mieles del Norte que las tiranías del Sur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001