Unos 150 padres de alumnos de infantil y primaria se manifestaron ayer 'pacíficamente' en la Consejería de Educación para exigir la apertura del único colegio público que está siendo reformado. 'El centro aún está sin terminar, el patio no tiene ni vallas y los obreros siguen trabajando', relataron los padres. Debido al retraso en el inicio de curso, el APA y técnicos oficiales crearon una comisión de seguimiento a última hora de la tarde para que hoy revise el estado del centro a fin de poder inaugurarlo cuanto antes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2001