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La Unió avisa de que necesita mano de obra ilegal para salvar las cosechas

Los dos procesos extraordinarios de regulación de extranjeros abiertos durante este año no han servido para suplir el déficit de mano de obra en la huerta valenciana, que, según datos manejados por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores de la Comunidad, se sitúa en torno a los 15.000 jornaleros. La Unió de Llauradors advierte de que la escasez de mano de obra obligará a los agricultores a continuar empleando mano de obra ilegal para salvar las cosechas.

Por ello, la Unió ha requerido la intervención de la Generalitat Valenciana, para la elaboración de un plan de alojamiento que permita la movilidad de mano de obra por toda la región, en época de cosecha. Junto a esta propuesta, la organización agraria ha creado una bolsa de trabajo que ataje la 'fuga' progresiva de inmigrantes ya legalizados del campo a otros sectores 'más estables'. El delegado de la Unió de Llauradors-Coag de la provincia de Alicante, José Castro, advirtió ayer de que el 50% de los indocumentados que accedieron este año a la regularización mediante una oferta de empleo en el campo ha abandonado su empleo, e incluso un porcentaje elevado no llegó siquiera a iniciar su contrato adquirido con el empresario agrícola.

Según fuentes del colectivo agrario, la dureza de las tareas del campo y la estacionalidad del empleo empujan a los extranjeros a buscar faena en otros sectores más 'estables', como construcción, hostelería y servicios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2001