El sector europeo dedicado a la distribución de automóviles y de servicios de venta y postventa no se desarrolla en un mercado competitivo real. Es una afirmación hecha en reiteradas ocasiones por el comisario europeo de la Competencia, Mario Monti, y que hacen suyas los representantes de las organizaciones de consumidores europeas (BEUC), que piden a la Comisión Europea que ponga fin al actual sistema de venta en exclusiva y que se someta a las mismas reglas en materia de competencia que se aplican en los demás sectores industriales.
Los servicios del comisario Monti están trabajando en distintas opciones para presentar una propuesta concreta a final de año para regular el sector de la distribución en la UE. El modelo actual se beneficia de una derogación en la aplicación de las reglas de la competencia que expira en septiembre de 2002. Una de las posibilidades podría extender esa exención. Otra suprimirla definitivamente dejando un periodo transitorio para que los concesionarios puedan adaptar a las nuevas reglas. Bruselas no descarta una tercera vía intermedia.
El Parlamento Europeo se decanta de momento por acabar con la derogación aunque dejando un periodo transitorio de 7 años para que el sector pueda recuperar sus inversiones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2001