La tan cacareada frase de que la realidad supera a la ficción, ayer tuvo ocasiones para pronunciarse. Tom Clancy, en su trilogía Órdenes ejecutivas, publicada en EE UU en 1996 y en España en 1998 (Planeta), osó maquinar una trama en la que un piloto suicida embestía su Boeing 747 contra el Capitolio de Washington. En su novela un grupo de extremistas islámicos organiza una operación a gran escala contra la población estadounidense. Y eso le lleva a coincidencias escalofriantes con las situaciones vividas ayer cuando uno de los aviones se inscrustó en una de las torres: 'Lo más angustioso era ver que decenas de ambulancias no podían hacer más que aguardar al pie de los vehículos con las camillas plegadas...'
En su libro de 1996, 'Órdenes ejecutivas', el piloto suicida pertenece a un grupo islámico
También se anticipó Clancy a la desinformación que siguió a las primeras horas de la catástrofe: 'La cifra final de muertos va a ser enorme, Dan. Mucho peor que en lo de Oklahoma. He mandado llamar a todos los forenses. Con semejante tragedia, tendremos que identificar a muchísimas personas con el ADN. Y... ¡para qué te cuento! Los de la tele no dejan de preguntarnos cómo es posible que las Fuerzas Aéreas hayan permitido que ocurra algo así'.
Clancy también describió al detalle todo el marasmo de medios de comunicación que siguió al desastre: 'Las mismas palabras y las mismas imágenes inudaban ahora el mundo, retransmitidas por los satélites a más de mil millones de telespectadores, que seguían el informativo o que, alertados por la radio, habían cambiado de canal para ver lo que era el telediario de la tarde en unos Estados y el de la noche en otros. Era un hecho histórico. Nadie podía dejar de ver aquellas imágenes'.
En la novela, el suicida es el propio piloto, quien se las apaña para pasar todos los controles de las autoridades aéreas. ¿Cómo? Clancy lo explica: '...El avión despegó del aeropuerto internacional de Vancouver -contestó Murray consultando sus notas-. El piloto hizo registrar un plan de vuelo falso, con destino al aeropuerto londinense de Heathrow. Se dirigió al este y salió del espacio aéreo canadiense a las 7.51, hora local. Todo ello es muy rutinario. Suponemos que siguió alejándose de territorio canadiense durante un rato, y que luego invirtió el rumbo y se dirigió al sudeste, hacia el distrito de Columbia. A partir de ahí, burló las torres de control'.
- '¿Cómo?'
- 'No es difícil. Se hizo pasar por un vuelo chárter de la KLM con destino a Orlando. Luego, comunicó que tenía una emergencia....'
Hasta ahí las coincidencias. En su trilogía de 700 páginas cada volumen, los terroristas consiguen asesinar al presidente y a su familia. Será el nuevo presidente, encarnado en el cine por Harrison Ford, quien consiga que los terroristas no contagien el virus Ébola a miles de estadounidenses, tal como habían planificado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2001