El ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, rechazó ayer cualquier pretensión de la Unión Europea para que se incrementen los impuestos sobre las gasolinas, dentro de un plan de armonización fiscal de carburantes. También se mostró contrario a que se aplique una tarifa sobre el uso de la carretera para hacer atractivos otros modos de transporte más respetuosos con el medio ambiente. El Ejecutivo comunitario tiene la intención de presentar propuestas concretas en 2002.
La UE quiere promocionar otros sistemas alternativos a la carretera como el ferrocarril o el fluvial. Se calcula que el transporte de mercancías aumentará un 38% hasta 2010 y el de pasajeros un 24%. Los ministros de la UE se mostraron ayer dispuestos a 'invertir esta tendencia' para evitar problemas económicos, sociales y medioambientales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de septiembre de 2001