Con la desaparición de Ramón Gómez Redondo, la televisión pierde al realizador y directivo que, sin duda alguna partidista ni exageración, llevó a TVE al más alto nivel de desarrollo profesional y calidad. Fue el creador de programas como Galería, dedicado al arte; Los libros, que llevó a las pantallas las biografías de todos los clásicos de la literatura española, y Los pintores del Prado. Series que sirvieron de trampolín a realizadores del cine de vanguardia de los años ochenta y noventa como Jesús Franco, Iván Zulueta, José Luis Cuerda, Fernando Méndez Leite, Emilio Martínez Lázaro, Jaime Chávarri, Javier Trueba, Pedro Costa, Jaime Camino, Gonzalo Herralde y tantos otros. Con la llegada de los socialistas al poder fue nombrado jefe de programas de TVE, un cargo desde el que transformó la televisión heredada de la dictadura abriéndola a espacios vitales para la generación de la transición, como La edad de oro, Si yo fuera presidente, Metrópolis, Documentos TV, y series como Turno de oficio, Los gozos y las sombras, Teresa de Jesús o La plaza del diamante.
Relevado de su cargo en 1987, solicitó una honrosa excedencia sin sueldo que le permitía reincorporarse a su puesto de trabajo en un plazo de 10 años. Una cuestión técnica, según los abogados de TVE, impidió que fuese readmitido: haber presentado su solicitud un día más tarde del plazo legal. Sufrió la crudeza del vacío laboral absoluto desde entonces, que se complicó con un proceso de insuficiencia renal que no pudo superar, muriendo el pasado día 6 de octubre en la clínica Puerta de Hierro de Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001