Leí la acusación de CCOO a los demás sindicatos de enseñanza y escribí en una 'Carta al director' que al final no publiqué: 'No me extraño de la nota de CC OO rompiendo la unidad sindical y culpando a los otros de cualquier cosa; es lo que ha hecho siempre para negociar por ¿libre? su esquirolaje con la Consejería'.
La observación de la táctica de CC OO me ha llevado a inferir que a los cabecillas del sindicato les dan un manual para reventar huelgas que incluye los siguientes pasos:
1. Cuando los demás sindicatos de la enseñanza tomen alguna iniciativa, vete con ellos, acude a las reuniones, no cejes hasta que te admitan en el comité de las movilizaciones, aunque sea a regañadientes porque ya saben que al final los vas a traicionar.
2. Cuando estés en el comité unitario y te enteres de los acuerdos, dilos tú primero en la prensa, adelántate a las convocatorias e informaciones unitarias que sabes se han acordado, para que parezca que CC OO es el líder.
3. En cuanto te enteres de las posturas unitarias, descuelga el teléfono directo que tienes con la Consejería y ofrece un pacto más barato, con la condición de que el 'negocio' sea contigo.
4. Después espera, o provoca, a la primera propuesta que hagan otros en el comité unitario, para, sin tomar postura ni comprometerte en la reunión, salir enseguida en prensa diciendo que ya se ha roto la unidad sindical.
5. Una vez te has desmarcado, firma en solitario para lograr otro cheque al portador que cobrarás oportunamente a la administración (incluso, si temes que otro sindicato, forzado por las circunstancias, también firme, incluye alguna cláusula inadmisible para los demás, pero que quepa en tus tragaderas).
6. Ya sólo resta realizar una gran campaña, incluso con liberaciones extras regaladas por la Consejería de Educación (como se ha hecho en ocasiones) para vender la moto y poner a los demás sindicatos en la disyuntiva de continuar con una movilización reventada o firmar algo inadmisible.
Et voilá! Una vez más, CC OO gana por todos lados. No importa que se hayan frustrado las expectativas del profesorado, que se haya negociado de espaldas al órgano legalmente establecido, que la representación de CC OO no alcance el porcentaje para que un acuerdo sea válido, o que no se haya consultado ni siquiera a la afiliación propia.
Qué pena y qué falta de ética de una federación de CC OO, la de Enseñanza de Andalucía, que vive de la apariencia de progresista sólo por el nombre que tiene y el esfuerzo realizado por los trabajadores de otros sectores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001