Un hombre de 36 años, acusado de abusos sexuales contra su hija de cinco años, renunció ayer en último momento a su abogado y provocó el aplazamiento del juicio, en el que se enfrenta a una petición de condena de tres años de cárcel y seis de retirada de la patria potestad.
Tanto el procesado S.V.G. como su esposa I.G.R., también acusada, negaron haber abusado de la pequeña y dijeron que culparon de los abusos al profesor de gimnasia de la niña porque así se lo dijo ella.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de octubre de 2001