El Partido Popular (PP) no ha notado, de momento, en sus aliados de Convergència i Unió (CiU) una deriva hacia Esquerra Republicana tras el debate de política general. Pero los conservadores se mantendrán alerta ante cualquier movimiento de los nacionalistas. Varios dirigentes del PP catalán han advertido a CiU de que Jordi Pujol podrá contar con sus 12 votos mientras sus escarceos con Esquerra se limiten a cuestiones de ideario nacionalista, pero que no tolerarán que ambos pacten los presupuestos para 2002. Los presupuestos, entiende el PP, son un asunto mayor.
'Mientras CiU y Esquerra continúen votando lo mismo que hace 20 años, aquí no va a pasar nada', comenta un destacado parlamentario del PP catalán en referencia a las resoluciones aprobadas la pasada semana en el Parlament tras el debate de política general. Buena parte de aquellas resoluciones reclamaban un incremento sustancial del autogobierno catalán y denunciaban una involución autonómica por parte del Gobierno central.
Los populares califican de 'pura especulación' una posible alianza entre CiU y ERC. Como se encargó de recordar ayer Dolors Nadal, portavoz del PP en la Cámara catalana, los nacionalistas de Jordi Pujol votaron, sin modificar ni una coma, las 33 propuestas presentadas por los conservadores y pactaron el contenido de otras seis. Y les salvaron de 11 reprobaciones de los grupos de la izquierda, dos de ellas presentadas por Esquerra, el mismo partido que en la víspera les había planteado una oferta de colaboración. En cambio, lo que sí dolió en las filas del PP fueron los guiños de Jordi Pujol hacia la formación de Josep Lluís Carod Rovira.
El Partido Popular no ha ordenado a sus parlamentarios un endurecimiento del marcaje al Gobierno catalán tras lo sucedido la pasada semana, y los mecanismos de relación entre ambos partidos funcionan con la misma fluidez que antes del debate. 'Vengan a mi despacho y verán el desfile de parlamentarios de CiU dispuestos a pactar', comentó en tono irónico Nadal.
La dirección del Partido Popular considera que CiU y el PP pueden seguir pactando, 'tantas veces como quieran', resoluciones sobre incremento de autogobierno, pero ninguna que afecte a la política social y económica. 'Nuestro proyecto de sociedad y de país no es el mismo que el de Esquerra Republicana', advirtió otro destacado parlamentario.
Como las líneas generales de la política gubernamental las marca el presupuesto de la Generalitat, el PP no está dispuesto a que CiU los pacte con otro partido. 'Este ya es un asunto mayor', avisan desde la dirección conservadora, 'y por tanto habría reacciones, y no precisamente positivas para Convergència', advirtió.
Los nacionalistas todavía no han decidido con quién pactarán los presupuestos, pero en la dirección predominan los partidarios de volver a aprobarlos con el Partido Popular, con el que comparten la misma política económica y social. Además, opinan desde CiU, los conservadores 'tienen una visión de gobierno de la que carece Esquerra Republicana y son menos duros'
Por estos mismos motivos, los dirigentes nacionalistas restan credibilidad a las amenazas del PP y recuerdan que, al principio de la legislatura, ya reclamaron un trato preferencial y disponer de algún alto cargo en la Administración catalana. Peticiones que, al final, se han diluido como azúcar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001