La propuesta de organizar una exposición en homenaje al grabador Magí Baleta (Barcelona, 1957-Palma de Mallorca, 1999) llegó acompañada de una carta firmada por unas 1.000 personas entre las que figuraban Tàpies, Plensa o Perico Pastor. Lo recordó ayer Josep Miquel García, delegado de Artes Plásticas de la Generalitat, en la presentación de la exposición dedicada al artista que ayer se inauguró en el Centro de Arte Santa Mónica (CASM), espacio que también acoge la Mostra de Vídeo Dansa y una exposición que recoge la producción siempre crítica de Francesc Vidal.
Magí Baleta fue uno de esos artistas que viven en la sombra, pero cuando desaparecen se les reconoce como el foco que iluminó otras muchas trayectorias. Les pasa a menudo a los grabadores, sobre todo si, como es el caso, trabajan codo con codo junto con otros artistas a los que ayudan y asesoran en una técnica siempre difícil. Baleta colaboró con Tàpies, Saura, Plensa, Scully, Hernández Pijuan y otros muchos artistas, pero, aunque hay el testimonio documental a través de diapositivas de esta colaboración, la exposición se centra en la obra propia, en los grabados de creación que realizó Magí Baleta entre 1983 y 1999.
La retrospectiva, acompañada de un libro homenaje que incluye el catálogo razonado de su obra, reúne unos 40 grabados que permiten conocer la evolución del artista que, en los últimos años, parecía haber consolidado un lenguaje propio en el que predominaba el juego geométrico. La exposición, abierta hasta el 4 de noviembre, se presenta en la primera planta del CASM.
Danza virtual
El claustro del centro ha sido ocupado por la séptima edición de la Mostra de Vídeo Dansa, con una programación de unas 90 obras internacionales y que incluye también un laboratorio de danza virtual, realizado en colaboración con la Universidad Pompeu Fabra, que permite experimentar con un programa informático para capturar movimientos; una isntalación audiovisual de Hervé Robbe, un espectáculo de danza de la compañía Ventura Dance Company y un amplísimo programa de vídeo a la carta. El programa completo puede consultarse en la web http://cultura.gencat.es/videodansa.
En el Espai Annex, un pequeño espacio de documentación que en ocasiones ofrece las exposiciones más interesantes, se presenta una retrospectiva del trabajo gráfico y activista de Francesc Vidal (Reus, 1957). Desde una posición periférica respecto a Barcelona, Vidal se ha ido convirtiendo en uno de los referentes de la creación experimental catalana tanto como promotor de iniciativas y publicaciones -destacan las revistas Fenici y Esquerp o los monográficos Talp Club- como a través de iniciativas como las míticas tarjetas de arte postal FPDM (fills putatius de Miró) que de forma lúdica y crítica cuestionaron la endogamia del sector artístico catalán de principios de la década de 1990. La exhibición incluye todas sus ediciones gráficas, algunas consultables, y se completa con un pequeño catálogo que documenta sus diferentes producciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001