La policía detuvo el pasado agosto a nueve personas, en dos fases, relacionadas con un alijo de 4.400 kilos de cocaína almacenados en un bajo del barrio de la Malva-rosa. Pero uno de los supuestos implicados, hermano de uno de los detenidos y relacionado con el local Gran Café de Valencia, permanece, según fuentes de la Fiscalía en rebeldía desde entonces. Los primeros detenidos en la llamada Operación Mediterráneo fueron María del Carmen A. A., de 62 años, Jesús Manuel R. A., de 33 años, Vicente Ramón N. P., de 29 años, Beatriz B. C., de 29 años, y Antonio M. S., de 44 años y natural de Barcelona. Los dos primeros, madre e hijo, son los propietarios del conocido bar de Valencia. La mujer tenía, a su vez, alquilado el bajo de la Malva-rosa donde se localizaron las 259 cajas que escondía la droga procedente de Ecuador.
Otro hijo de la mujer, a quien la policía considera implicado, continúa en rebeldía y la policía le busca. En un primer momento, el abogado de los detenidos explicó la ausencia por encontrarse de vacaciones. Ahora, casi dos meses después, con tres detenidos con posterioridad al hallazgo, el sospechoso se encuentra, dice la Fiscalía, en paradero desconocido. La policía continúa investigando la implicación de los detenidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001