Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un pueblo surgido de una derrota

Un estudio descubre nuevos documentos sobre la refundación de Ibi protagonizada por 50 familias exiliadas de Xixona

La Guerra de las Germanías y el año 1525 son fundamentales en el origen del Ibi moderno. Entre los siglos XVI y XVII se produjo una desmembración en Xixona con el exilio de medio centenar de familias, unas 200 personas, que escaparon hacia Ibi huyendo de las represalias de la reina Germana. Se trataba de una colonia de vencidos que hallaron cobijo en el territorio que hoy ocupa Ibi. Fueron los autores de la refundación en 1526 de lo que hoy se conoce como la villa juguetera.

Sobre este eje central gira el libro Ibi, de Lloc a Vila Reial, del estudioso alcoyano Antonio Castelló. Editado por el Ayuntamiento de Ibi, el libro descubre importante documentación que Antonio Castelló ha ido recopilando en los cuatro últimos años en sus visitas a los archivos de Valencia, Xàtiva, Ibi y Ontinyent. 'Me atraía mucho hacer la carrera de Historia, pero finalmente opté por llevar a cabo esta investigación', explica Castelló.

Estudiando el periodo de la Guerra de las Germanías llegó a un documento que se encontraba en el Archivo Municipal de Valencia y otro en el Archivo de Protocolos de Xàtiva, que demostraban que Ibi, en 1520, estaba totalmente despoblado. Así, tras su investigación han salido a la luz documentos y protocolos notariales de Xixona de difícil transcripción que nadie había visto ni leído en 500 años. Algunos de ellos en deplorable estado de conservación y que, según el autor, incluso se le deshacían en las manos.

El de mayor relevancia es el de la fundación del Ibi moderno. 'Hasta 1526, Ibi era una referencia topográfica, un masía o un castillo, pero no había comunidad de vecinos que decida y haga cosas. Al cabo de cuatro o cinco años los derrotados y perseguidos tras la guerra llegaron a desarrollar en Ibi una población con una nueva infraestructura de ciudad'. Así se explican algunas de las coincidencias en los apellidos de ambas poblaciones, giros, expresiones o costumbres gastronómicas, difíciles de entender a la vista de la dificultad de las comunicaciones entre Xixona e Ibi. 'Está claro que estas familias huyeron atravesando montes y barrancos para dejar atrás al enemigo. Entonces no había ni las actuales carreteras ni caminos'.

Castelló, cuyo estudio avala el Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Alicante, al frente del cual se encuentra el profesor Enrique Jimenez, señala que a diferencia de cómo ocurriera en la colonización de América del Norte, Ibi fue ocupado por las clases pudientes de Xixona. 'Es una especie de Mayflower, cien años atrás', explica en referencia a aquellos colonos huidos de Europa que llegaron en barco a la costa este de Estados Unidos y se asentaron en la zona de la actual Nueva York. Aunque precisa: 'Estos exiliados no son cualquiera, son la clase dirigente de Xixona, sacerdotes, comerciantes, labradores, notarios, justicias, alcaldes..., son la élite dirigente de Xixona que logra crear un pueblo en Ibi. A ello contribuye el privilegio que firma Felipe IV en 1629 concediéndole el titulo de Vila Reial'.

El libro, según su autor, es una defensa del nacionalismo valenciano: 'De cómo nace una colectividad de una derrota'. Castelló añade que incluso trata de desmentir algunas teorías que achacan a los valencianos un carácter indolente y que cobraron fuerza con las aportaciones del Conde Duque de Olivares. El director del archivo municipal de Alcoy, José Luis Santonja, define los contenidos de la obra como 'un caso singular en la Comunidad Valenciana'. Santonja que es autor del prólogo del libro, del cual se han editado 1.000 ejemplares, señala que éste refuerza las teorías que avalan las germanías como origen de nuevas poblaciones.

El interés en este libro, sobre el que se ha volcado la población de Ibi, se ha contagiado más allá del municipio. La falta de documentación en los fondos universitarios sobre el origen de las poblaciones, en el siglo XVI, en el territorio conocido como las comarcas centrales ha despertado la atención de otros historiadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001