Hace 10 días, mientras el pelotón de la Vuelta se dirigía hacia el Escorial para empezar a subir el alto de Abantos, una curiosa pareja marchaba en dirección contraria, también en bicicleta. Él iba vestido de arriba abajo con la naranja ropa oficial del Euskaltel-Euskadi; ella iba detrás. Eran Joane Somarriba, la mejor ciclista española de la historia, ganadora de dos Tours y un Giro, y su marido, Ramontxu González Arrieta, ciclista profesional, un escalador digno y trabajador. Trabajando en pareja para ella, que quiere ganar hoy, en Lisboa, el Mundial contrarreloj.
'Nos hemos pasado dos semanas entrenando en Navacerrada y alrededores', dice Somarriba. La ciclista vizcaína nunca ha sido mujer de carreras de un día o de campeonatos mundiales. Lo suyo ha sido siempre las pruebas por etapas, tan agotadoras que su preparación y su resaca le ocupaban la temporada. 'Después del Tour siempre he descuidado un poco la preparación y solía llegar a los Mundiales o Juegos fuera de juego y fuera de forma, y acababa muy descontenta. Pero este año las cosas han cambiado, y aunque no tengo referencias de mis rivales desde el Tour , y aunque quizás esté un poco corta de fondo, creo que para la contrarreloj, que son 20 kilómetros, no tendré problemas. Mis sensaciones, por lo menos, son buenas'.
Para ganar su segundo Tour, hace dos meses, Somarriba, que pesa 52 kilos y, aunque no es muy ligera, siempre ha pasado por mejor escaladora que contrarrelojista, se impuso en las dos contrarreloj del programa. Primero, en el prólogo, 10 kilómetros en Bilbao; luego en la larga, superlarga, 45 kilómetros en Saint Etienne. Detrás de ella, todas las clásicas de la especialidad: la inoxidable francesa Jeannie Longo, de 43 años y triple campeona mundial contrarreloj; la alemana Judith Arndt, la americana Mary Holden, actual campeona mundial, la lituana Rasa Polikeviciute... 'Son especialistas que se han preparado muy bien para el Mundial, y grandes competidoras, como Longo, a la que sacaba casi un minuto a mitad de recorrido de la crono del Tour y al final sólo la gané por 4s', dice Somarriba. 'Así que será difícil, pero por lo menos el circuito me ayuda, porque es duro, con repechos de más de un kilómetro'.
Expectación por Lejarreta
Por otra parte, la expectación de los especialistas es grande por lo que pueda hacer Iñaki Lejarreta (sobrino del gran Marino, hijo de Ismael, también profesional) en la contrarreloj juvenil, que también se disputa hoy. Lejarreta, de 18 años, es un ciclista de gran clase que hace pocas semanas se proclamó campeón mundial juvenil de mountain-bike y que también destaca en los velódromos. 'Vengo para hacer algo', dice. 'Si no, me habría quedado en casa'. La dureza del circuito juega a su favor, de igual manera que penaliza al otro juvenil español, el balear David Muntaner, gran rodador.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001