Si el PSOE espera que el Gobierno destituya a su vicepresidente económico, Rodrigo Rato, como condición para votar las candidaturas a los órganos constitucionales, no lo va a conseguir. Esta apreciación de un dirigente del Grupo Popular se acompañó ayer con palabras moderadas de su portavoz parlamentario, Luis de Grandes, que se mostró 'comprensivo' con el enfado del PSOE, aunque consideró 'desproporcionado' romper el acuerdo sobre esas vacantes por un 'incidente parlamentario'. El PP amplió ayer el proceso que debiera culminar en un pleno del Congreso el próximo día 24 para la provisión de tres órganos constitucionales. Los populares apostaron así por no forzar el calendario de trabajo con una reunión mañana para el examen de los aspirantes y se concedieron de plazo hasta una junta de portavoces prevista para el día 16 como fecha tope para 'reconstruir' el consenso. El PSOE continúa a la espera de una rectificación de Rato, que aseguró que esta negociación ha sido un 'chantaje' del líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, para colocar a su amigo Jaime González en la Comisión Nacional de la Energía.
Los portavoces de todos los grupos, excepto el PNV y el Mixto, se reunieron en el Congreso para convocar la Comisión Consultiva de Nombramientos, por la que tienen que pasar los elegidos para el Tribunal de Cuentas, el Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial. Ese examen iba a celebrarse mañana. De Grandes comenzó la reunión haciendo un relato de lo sucedido hasta lo que calificó como el 'agravio' de Rato al PSOE. Los portavoces del PP y del PSOE se aferraron a sus posiciones más rígidas. Pero De Grandes y Jesús Caldera aceptaron usar el tiempo disponible hasta el día 16 para posibilitar alguna salida, algún gesto de nivel político superior al de ambos portavoces. De Grandes dejó dicho, por si acaso, que el PP podría 'conjugar' en teoría otras mayorías (realmente no alternativas) con CiU, IU y CC en el Congreso y sólo con CC en el Senado.
CiU, CC e IU, que tienen también motivos para el enfado por la renovación de cargos, llamaron a la responsabilidad de los dos grupos mayoritarios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001