El Partido Socialista de Euskadi (PSE) definirá en la Conferencia que celebrará en diciembre su nueva estrategia política. El borrador de debate, elaborado por el número dos, el guipuzcoano Jesús Eguiguren, contempla una posible consulta de autodeterminación. El documento, que aún no es conocido por la Ejecutiva, reabre un debate silenciado desde la salida del PSE-EE del Gobierno vasco en 1998. Varios alcaldes y dirigentes de Vizcaya expresaron ayer su oposición a las líneas básicas de este texto.
El coordinador de la Ejecutiva y portavoz del PSE, Rodolfo Ares, aseguró ayer que su partido 'no ha defendido, ni defiende ni defenderá' el derecho de autodeterminación porque constituye un factor de 'división y fractura' de la sociedad vasca. Ares tuvo que salir al paso de la controversia suscitada entre los partidos políticos tras hacerse público el borrador de debate, que aún no ha sido consensuado por la Ejecutiva socialista, y en el que su autor contempla una posible consulta sobre la autodeterminación. El Partido Popular se adelantó a criticar con dureza lo que considera un 'giro' del PSE.
Consenso estatutario
Además de la autodeterminación, el borrador aboga por una actualización del consenso en torno al Estatuto de Gernika, por no dar bandazos estratégicos y por potenciar una estrategia 'más autónoma, centrada y moderada, desde la izquierda y el vasquismo', que considere adversarios políticos al PNV y al PP. El documento también contiene una dura crítica a la 'falta de claridad' del nacionalismo en sus objetivos estratégicos y a su política de exclusión de los últimos años, sobre todo desde el Pacto de Estella.
Ante las diferentes interpretaciones del borrador, que será debatido en la Conferencia Política que celebrará el PSE antes de fin de año, Ares explicó que Eguiguren no plantea la posibilidad de aceptar la autodeterminación. 'Simplemente decimos que si los nacionalistas quieren promover una consulta tendrán que ajustarse a las reglas de juego establecidas', resaltó.
El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, evitó pronunciarse directamente sobre el debate interno del PSE, aunque manifestó su 'respeto, esperanza y confianza' en que sirva para que los socialistas vascos 'recuperen sus señas de identidad tradicionales: la defensa del diálogo, el entendimiento democrático y el trabajo en favor de una sociedad más justa'.
La filtración del borrador ha provocado el malestar en diversos sectores de la Ejecutiva, que interpretan ese hecho como una provocación hacia el secretario general, Nicolás Redondo, forzándole a la convocatoria de un congreso extraordinario. En este sentido, el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, ya lo solicitó durante la reunión del Comité Nacional celebrado el pasado fin de semana en Bilbao.
Varios alcaldes y dirigentes socialistas de Portugalete, Baracaldo, Trapagaran y Abanto y Ciérvana expresaron ayer su oposición a las líneas básicas del documento. A través de un comunicado expresaron 'indignación' por el hecho de que haya aparecido en los medios de comunicación antes de que hubiera sido discutido en la Ejecutiva, y lo rechazaron porque sus líneas 'entran en contradicción con la orientación que el partido ha venido aprobando de forma reiterada en los últimos congresos'.
Por su parte, la secretaria de Relaciones Institucionales del PSE y parlamentaria vasca, Gemma Zabaleta, advirtió que los socialistas deben 'dar respuesta tanto a asuntos propios como a los que plantean otras fuerzas políticas'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001