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El aeropuerto de Milán no había sustituido un radar retirado hace dos años

El fiscal general de Milán, Gerardo d'Ambrosio, adjudicó ayer la responsabilidad del accidente ocurrido el lunes en el aeropuerto milanés de Linate, que se cobró 118 vidas, al piloto de la avioneta Cessna que invadió la pista de despegue cuando comenzaba a elevarse el avión de la compañía excandinava SAS. 'El piloto del Cessna creía hallarse en el punto R5, cuando en realidad se encontraba en el R6', es decir, la calle que atraviesa la pista de despegue, dijo ayer el fiscal general Gerardo d'Ambrosio.

Estas declaraciones contrastan con el durísimo alegato pronunciado poco antes por el ministro del Interior italiano, Claudio Scajola, contra el Ente Nacional de Asistencia al Vuelo (ENAV) por no haber instalado aún el radar de superficie en el aeropuerto milanés, dos años después de retirar el sistema antiguo.

A la tragedia del aeropuerto de Linate, que ha causado consternación y sorpresa en toda Italia, por tratarse de uno de los dos aeropuertos de Milán, capital económica del país, se unió ayer un nuevo y doble siniestro aéreo. En el primero y más grave, ocurrido en torno a las dos de la madrugada, fallecieron los cinco ocupantes (dos pilotos, un médico, una enfermera y el paciente) de un helicóptero de socorro que transportaba a un joven gravemente herido en accidente de tráfico del hospital de Grossetto (Toscana) al de Pisa. En el segundo, que se produjo después de las ocho de la mañana, murió el único ocupante de otro aparato movilizado para transportar material a un acueducto. En ambos casos, la hipótesis inicial es de fallo mecánico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001