Las recientes lluvias en América Central garantizarán una cosecha de subsistencia en diciembre, pero la caída de los precios del café mantiene en la mendicidad a los cientos de miles de peones despedidos de las haciendas. Temiendo la ruina, numerosos empresarios cafetaleros abandonaron. 'El precio es tan bajo que ni siquiera pagan costes', subrayó Jorge Escoto, ministro guatemalteco de Agricultura. Los trabajadores suplican por un jornal de 200 pesetas, a sus hijos desnutridos se les hincha el hígado y al marasmo sigue la muerte de los más débiles.
Los desheredados de Centro américa prosiguen su calvario ajenos al cerco militar sobre Afganistán y al desvío de las ayudas internacionales. 'La gente no está en lo sucedido de Nueva York. Están en su mundo', comenta Manuel Rodríguez, delegado de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI) en la empobrecida Jocotán. 'Piensan en Estados Unidos, pero para irse a trabajar allí'. Manuel llegó a Guatemala hace casi tres años. 'Veo la televisión, pero a veces paso días sin saber lo que pasa en el mundo'.
La vida de este cooperante no es cómoda, y le duele la miseria que hay a su alrededor. 'Financiamos un proyecto a través de la FAO, organismo que entró aquí con un proyecto de seguridad alimentaria'. El próximo 16 de octubre se desarrollará una jornada 'de coordinación entre las diversas instituciones'. Se trata de fortalecer los poderes locales y de reducir la vulnerabilidad de los sistemas de producción. 'Llega una sequía y pasa lo que pasa. Tratamos de crear las condiciones previas para que surja un desarrollo a largo plazo, a cinco o diez años'.
El sacerdote español José Antonio Márquez, presidente de Cáritas Archidiocesana desde hace más de 20 años, apuesta por 'meternos en líos gordos por los pobres; si no, somos unos payasos'. Cáritas volcará cinco millones de dólares entre las 400.000 personas con desnutrición crónica. 'La Iglesia debe demostrar con hechos su capacidad de respuesta al sufrimiento del mundo'. Guatemala necesita, según cálculos oficiales, más de 3.000 toneladas de alimentos. No almacena ni la tercera parte. Igual que en Nicaragua, Honduras o El Salvador.
La ONG española Ayuda en Acción persigue encontrar una alternativa al café, trazar un rumbo. Otros grupos de cooperantes procuran comida para que la gente no muera de inanición. Una gota en el océano, pero en la zona de Nicaragua en la que Ayuda en Acción estableció regadíos por goteo las sequías fueron menos dañinas, según Eduardo Reneses. 'La sequía es coyuntural, pero los precios del café son otra cosa, van al fondo del problema. Hay que determinar los productos que vamos a trabajar. Durante muchos años fue el algodón, pero se vino abajo'.
¿Y los Gobiernos? Los Gobiernos de una región castigada por la naturaleza, las dictaduras castrenses y los fracasos en democracia ni crearon riqueza ni promovieron la equidad. Los actuales han sido negligentes, según varios analistas. La temprana reunión de sus presidentes para apoyar a EE UU, agregan, contrasta con su incapacidad para coordinar políticas contra la extrema pobreza. 'Deberían estar preocupados sobre cómo preparar a la región frente a la recesión económica que se avecina en lugar de preocuparse por ver cómo quedan bien con Bush', criticó el analista Óscar Vargas. De producirse la recesión, algunos desempleados no descartan el bandolerismo para impartir a la brava la justicia distributiva pendiente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001