La Cámara de Comercio de Guipúzcoa prevé iniciar en el primer trimestre de 2002 la construcción de su nueva sede en la avenida de Tolosa de San Sebastián. Será un edificio singular de más de 10.000 metros cuadrados, techo escalonado y grandes cristaleras, que costará unos 2.000 millones de pesetas. El proyecto es obra de la arquitecta navarra Maite Apeztegia, ganadora del concurso público convocado por la entidad.
La Cámara de Comercio de Guipúzcoa tiene en la actualidad su sede central en un inmueble de su propiedad en la calle Ramón María Lili, en el barrio de Gros. Prácticamente a la misma altura, pero al otro lado del río, dispone de otro espacio, dedicado fundamentalmente a tareas de formación. La entidad deseaba centralizar sus servicios en un único inmueble; un edificio que respondiera, según el presidente de la entidad, Fermín Mendizabal, 'a su labor de planificación de estrategias para beneficiar la actividad del tejido empresarial' de la provincia. Por eso convocó un concurso restringido de proyectos el pasado mes de mayo.
Seis concursantes
En él participaron, además de la ganadora, el arquitecto bilbaíno César Caicoya, colaborador de Frank Gerhy en el Guggenheim; el equipo donostiarra formado por Miguel Garai, José Antonio Barea y Fernado Mora; Ángel de la Hoz; Joaquín Montero, y el grupo formado por Eduardo Múgica, Gloria Iriarte, y Agustín de la Brena. Convenció especialmente al jurado el proyecto de Maite Apeztegia por su 'innovación, flexibilidad, prestigio y atractivo'. Se trata de un edificio de más de 10.000 metros cuadrados -unos 6.000 en superficie y 4.000 subterráneos para aparcamiento-, de techo escalonado, que se adapta así al entorno: la parte más alta se sitúa en la fachada que da a la avenida de Tolosa y va decreciendo progresivamente. 'El edificio', explicó Apeztegia, 'se entiende como una continuación de las vías urbanas. Hace una gran plaza y crea una serie de calles en vertical que se ven de ese espacio, situado en el nivel -1 del sótano, donde se desarrollarán las actividades formativas. Sobre ella se elevan tres bloques de oficinas'.
La arquitecta debe ahora embarcarse en la definición y concreción del proyecto. Pero ya anunció que la sede de la Cámara de Comercio contará con un salón de actos equipado con las más avanzadas tecnologías, una biblioteca y un número de salas de reuniones aún sin determinar, entre otras instalaciones. Todo, para 'convertirse en 'un punto de referencia en la formación permanente, un escenario preparado para desarrollar contactos y reuniones y una puerta abierta para que las empresas obtengan la ayuda necesaria para su actividad', según Mendizabal.
Aún no hay fechas concretas para el inicio de las obras de construcción, ni sobre su plazo de ejecución definitivo. Pero las máquinas entrarán en el terreno durante el primer trimestre de 2002, si se cumplen las previsiones del presidente de la entidad. Después se prevé que el proyecto, que tendrá un presupuesto final de unos 2.000 millones de pesetas, tarde entre 12 y 18 meses en materializarse. La Cámara de Comercio trasladará todos sus servicios a este edificio y venderá su sede de Ramón María Lilí. Aunque su destino definitivo no está confirmado, lo más probable es que se dedique a viviendas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001