La radio no sólo combate la soledad de quien la escucha, también de quien la hace. Así lo demuestra la iniciativa creada por el psicólogo argentino Alfredo Olivera, que en 1991 fundó Radio La Colifata, la primera emisora del mundo realizada íntegramente por los internos de un psiquiátrico. Olivera ha visitado Bilbao y San Sebastián tras su estancia en el Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz, en el que se ha proyectado un documental sobre su emisora. La estancia de Olivera en Euskadi ha coincidido con la celebración, ayer, del Día Mundial de la Salud Mental.
Pregunta. ¿Cómo surgió la idea de la emisora?
Respuesta. Hace diez años una radio local me invitó a un programa para hablar sobre la locura, pero yo propuse que fueran los propios internos del Hospital Psiquiátrico Borda de Buenos Aires quienes hablaran sobre este asunto. El público respondió muy satisfactoriamente y a partir de entonces comenzamos a emitir la opinión de los internos por esta radio.
P. Y de ahí han llegado a un gran éxito de audiencia.
R. Cuarenta radios argentinas emiten actualmente programas de Radio La Colifata, que se graban y editan por internos de nuestro psiquiátrico. Algunas de estas emisoras tienen más de un millón de oyentes cuando se emiten nuestros contenidos.
P. ¿Por qué La Colifata?
R. Fueron los oyentes quienes lo eligieron entre un montón de nombres propuestos por los internos. 'Colifa' significa loco en lunfardo, un argot de Buenos Aires.
P. ¿Cuáles son los contenidos de la emisora?
R. De todo tipo, desde información de actualidad hasta programas filosóficos. Nuestros internos se acreditan como periodistas para cubrir informaciones de interés o, incluso, para retransmitir en directo partidos del Boca [Juniors].
P. Quizá el éxito se deba a que quienes nos llamamos 'normales' no somos tan distintos de los enfermos mentales.
R. No hay diferencias en lo básico, puesto que todos somos humanos. Los oyentes de la radio se sorprenden y muchos dicen: pero si no están locos. Tampoco es eso. La locura existe, pero con La Colifata queremos demostrar que hay alternativas a las terapias tradicionales. Además esta iniciativa ha ayudado a desmitificar la figura del loco, ha cambiado la mirada social hacia ellos. De alguna forma, hemos creado salud mental comunitaria, para los de dentro y fuera del manicomio.
P. Resulta, por tanto, una terapia eficaz y una forma de integración social.
R. Uno de los mayores problemas de la locura es el estado de marginación de quien la padece, así que nosotros tratamos de incluir a los enfermos en el circuito de la palabra. Gracias a La Colifata, muchos enfermos han recuperado relaciones familiares perdidas y otros han encontrado empleo o una relación sentimental.
P. En el reciente festival de Biarritz se ha proyectado un documental sobre su radio. ¿Cómo fue la reacción del público?
R. Increíble. El documental no concursaba y estaba programada una única emisión. Pero finalmente hubo que proyectarlo cuatro veces ante la demanda del público. Un director de cine se mostró interesado por llevarlo a la gran pantalla, pero aún no hay nada concretado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001