La voluntad de entendimiento primó ayer en la primera comparecencia de la consejera de Cultura, Miren Azkarate, ante la comisión parlamentaria. Azkarate destacó la prioridad de la promoción del euskera y el impulso a un Plan Vasco de Cultura que enmarque la actuación de su departamento. El PSE entregó a la consejera un documento de propuestas para un pacto cultural y lingüístico y el Partido Popular pidió la creación de una ponencia para alcanzar consensos básicos sobre el euskera.
Miren Azkarate presentó ayer a los grupos parlamentarios las líneas básicas que pretende desarrollar en la legislatura. Fue una comparecencia de mera presentación, continuista con la labor desarrollada por la anterior consejera, Mari Carmen Garmendia, en la que no se habló de las partidas presupuestarias que sostendrán las actuaciones.
Los grandes ejes serán la elaboración del Plan Vasco de Cultura, un marco general de política cultural que pretende cobijar la actuación institucional y de los organismos privados, y la promoción del euskera. El Consejo Vasco de la Cultura -constituido el pasado mes de abril e integrado por representantes del Gobierno y las diputaciones y de entes sociales nombrados por la consejera- será el encargado de elaborar ese plan, que abarcará actuaciones en el campo del patrimonio, de la expresión artística y literaria, y de las industrias culturales.
Azkarate repitió en varias ocasiones que busca pluralidad y cohesión en la política de su departamento, 'al entender que la cultura y las lenguas son un instrumento de integración y su disfrute un derecho de todos los ciudadanos'. En el terreno de la promoción del euskera la consejera abogó porque las nuevas generaciones bilingües consideren este idioma 'útil y gratificante en su vida adulta', con una oferta que vaya más allá del entorno escolar y actuaciones específicas en la euskaldunización de empresas públicas y en las nuevas tecnologías de la comunicación.
Los partidos de la oposición demandaron a la consejera un clima de diálogo, a la búsqueda del consenso parlamentario, en especial en el terreno de la política lingüística. La socialista Isabel Celaá concretó su petición de pluralismo en un documento con nueve propuestas 'para avanzar hacia un pacto cultural y lingüístico' que entregó a la consejera. Los puntos de atención de los socialistas incluyen un 'mayor respeto a todas las opciones políticas' en Euskal Irrati Telebista, el mayor protagonismo del Parlamento en la política lingüística y la revisión del apoyo al bilingüismo. Celaá defendió la entrada en una 'senda amplia' de acuerdo en lo esencial de la política cultural y lingüística.
En la misma línea el portavoz del PP, Iñaki Oyarzabal, hizo un llamamiento a la recuperación del consenso que en los años 80 permitió a los partidos alcanzar los acuerdos generales de política lingüística. Oyarzabal solicitó la creación de una ponencia parlamentaria en la que abordar las bases del acuerdo sobre la lengua vasca y analizar los pasos dados en el Plan de uso del euskera.
Antes de recordar a la consejera que los populares están abiertos a apoyar el euskera, aunque sean críticos con acciones que consideren contrarias a otros derechos fundamentales, el portavoz popular reclamó a Miren Azkarate que 'legitime los criterios de la oposición'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2001