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Tribuna:A DEBATE

Contingente y autonomías

En España, los contingentes de trabajadores extranjeros contratados en su país de origen dependen básicamente del Ministerio del Interior. Asistida por razones gubernativas, la Administración calcula cuántos inmigrantes pueden absorberse y pregunta, paralelamente, a los agentes sociales cuántos trabajadores extranjeros precisa el mercado laboral cada año. Partiendo de una versión de la sostenibilidad, basada en los códigos, el Gobierno se compromete a regularizar a los sin papeles y, a cambio de esto, reconoce con la boca pequeña, que no habrá contingentes en 2002. Pero, mientras tanto, existe un gran debate formal entre los agentes sociales y el Consejo de Trabajo de Cataluña, que han pactado esta semana un contingente de 15.000 extranjeros.

¿Qué es el contingente? Se trata de una previsión o reserva de posibles permisos de trabajo para atender anualmente ofertas laborales reales que a corto plazo no pueden cubrirse más que con la contratación en origen de personas residentes en el extranjero. Por tanto, debe quedar claro que la fijación de una cifra para el contingente de inmigrantes no significa que el próximo año venga ese número de trabajadores extracomunitarios.

La legislación confiere al Gobierno central la decisión última para fijar el contingente. La opinión de la Generalitat de Cataluña es que esta facultad debería corresponder a cada comunidad autónoma, que conoce más directamente las necesidades de mano de obra. No obstante, la nueva legislación permite que las comunidades formulen sus propuestas, posibilidad que no existía antes.

Para el año 2002, el Gobierno de la Generalitat ha formulado una propuesta de contingentes, con el consenso de la mayoría de agentes sociales (con la totalidad de la representación sindical). Se ha utilizado el trabajo realizado por el gabinete técnico del Departamento de Trabajo, que ha preparado los análisis estadísticos de las ofertas y demandas de trabajo correspondientes al último año. Estos análisis, basados en los datos suministrados por el Observatorio del Mercado de Trabajo, han sido una de las principales bases de la propuesta de la Generalitat.

También se han considerado los estudios de los empresarios y los sindicatos, además de la evolución del paro registrado y de las ofertas de empleo que no han encontrado candidatos idóneos en los últimos 12 meses, así como la afiliación de extranjeros a la Seguridad Social.

Se están intensificando los esfuerzos para reciclar y formar a colectivos de personas inscritas en el paro registrado, y, por tanto, ésta puede ser una fuente de personal para cubrir puestos de trabajo. Los empleos que se creen o los vacantes serán cubiertos siempre primero por los trabajadores del país. Por supuesto, es preciso tener en cuenta que las previsiones de crecimiento económico se están revisando a la baja tras el impacto de los atentados del mes de septiembre. Aún están en trámite de resolución muchos expedientes de personas inmigradas, y, por tanto, existe la posibilidad de que pueda haber un cierto número de candidatos disponibles para ocupar los puestos de trabajo que queden vacantes o se creen en los próximos meses.

Para el caso de que el año próximo se observe, a través del seguimiento del mercado que realizan el Departamento de Trabajo y la citada comisión de seguimiento, que las previsiones del contingente no son exactas, el Reglamento de la Ley de Extranjería permite su adecuación a propuesta de los servicios públicos de empleo, que en Cataluña son competencia de la Generalitat.

Joaquim Ferrer Mallol es asesor del Departamento de Trabajo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001