El viernes asistí a la conferencia del fotógrafo austríaco Erich Lessing, y realmente quedé impresionada por la vitalidad y capacidad de transmitir de este hombre, que a sus 78 años se preocupa entusiásticamente por el futuro tan amenazador que le espera a la fotografía. Después de contarnos el desarrollo de este arte a lo largo de su existencia, resaltó su importancia social e histórica. Pero lo que más me llamó la atención fue cuando Lessing analizó tan críticamente el monopolio y las leyes sobre los derechos de imagen de hoy en día. Realmente me asustó el hecho de descubrir una vez más que algo cotidiano y tan importante como la fotografía está monopolizado, en este caso en un 90%, por el mismísimo Bill Gates. Las duras leyes y la digitalización están acabando con su capacidad de mostrar la realidad, y corre el peligro de quedar relegada en unos años a formar parte de museos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001