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Tribuna:DEBATE

El ocio y el descanso

El incremento de la militancia en asociaciones festivas y lúdicas ha sustituido, en general, al asociacionismo de carácter político y sindical. Los nuevos hábitos y la expansión del sector hostelero y de ocio han sido el caballo de troya de un enemigo invisible: el ruido en las ciudades. Un problema que cada vez tiene más importancia para los ciudadanos porque altera uno de sus bienes más codiciados: el descanso. Los ciudadanos hartos de la desidia de muchas Administraciones y de la piratería de algunos empresarios demandan cada vez con mayor fuerza una regulación clara y su cumplimiento.

Según el reciente estudio realizado por DATA, SA, de los 2.106.807 personas con edad comprendida entre 16 y 50 años que viven en la Comunidad Valenciana, el 82,9%, es decir, 1.746.543 personas, dicen que al menos una vez al mes salen por la noche. Como se puede deducir por los datos anteriores, el problema del ocio nocturno no es un problema que podamos simplificar diciendo que es algo generado por los jóvenes, pues casi todos los habitantes de la Comunidad Valenciana son usuarios de ese ocio y, además, prácticamente una tercera parte (609.014) de las personas que salen al menos una vez al mes manifiestan que prolongan su ocio nocturno hasta más allá de las cinco de la mañana.

La posición que el ciudadano tiene frente al ocio nocturno varía mucho según sea usuario o sufridor del mismo, pues se da la circunstancia de que normalmente aquellos que más protestan del ruido en las calles, son los que cuando salen de fiesta menos respeto tienen con los vecinos de la zona donde ellos se divierten. Obsérvese que las molestias del ocio nocturno no vienen generadas por los locales que, excepto contadísimas excepciones, están perfectamente insonorizados y cumplen toda la normativa, sino por la gran cantidad de personas que aprovechando el excelente clima que tenemos en toda la Comunidad, se desplaza de local en local con el consiguiente trasiego y gritos que conlleva el salir de fiesta.

Estoy seguro de que a cualquiera que se le pregunte, manifestará que está de acuerdo con el derecho de los ciudadanos a disfrutar del ocio nocturno, pero que bajo ningún concepto la utilización del ocio debe ocasionar molestias (superiores a las que la normal convivencia genera).a los vecinos de la zona La Comunidad debe dar una vez más ejemplo de cómo conseguir compatibilizar el ocio y el descanso para lo cual propongo que las Administraciones correspondientes patrocinen una campaña de concienciación en la que las asociaciones empresariales y vecinales trabajen juntas para que los ciudadanos cuando salgamos a divertirnos, recordemos que hay otras personas a las que podemos molestar y, por lo tanto, tratemos de minimizar el impacto negativo.

Jorge Feo es asesor de comunicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001