Los autores del intento de quema del establecimiento del marroquí usaron gasolina con la que rociaron unos cartones a los que posteriormente prendieron fuego y dejaron en la acera, frente a la carnicería. La intervención de los empleados del servicio de la limpieza impidió que las llamas alcanzaran el interior del local.
Este hecho, que estuvo precedido por un nuevo anónimo reparto de panfletos contra la población árabe radicada en esta pedanía, conllevó un sensible aumento de las medidas de seguridad en la zona. Con todo el alcalde, José Manuel Medina, del PP, insiste en que se trata de 'hechos aislados' y descarta que se esté generando un brote racista.
La misma opinión sostiene la asociación solidaria Vega Baja Acoge que considera que no se puede calificar como brote racista algunos hechos aislados ocurridos en la pedanía de La Murada (Orihuela), como el reparto de fotocopias con insultos contra los inmigrantes magrebíes o la más reciente acción de amontonar cartones y prenderles fuego con gasolina delante de establecimientos regentados por magrebíes.
La pedanía de la Murada, eminentemente agrícola, cuenta entre su población, desde hace años, con cientos de inmigrantes magrebíes y suramericanos.
Hasta ahora, la convivencia entre los extranjeros y el resto de vecinos se ha caracterizado por la ausencia de problemas. No obstante, sí se han registrado ocasionales protestas, como una manifestación meses atrás contra los robos en el pueblo, que algunos vecinos achacan a determinados inmigrantes.
A partir de la aparición, hace una semana por el pueblo de fotocopias con insultos contra los magrebíes y su difusión en algunos medios, se creó una mayor tensión en la localidad y se reforzó la vigilancia por parte de la Guardia Civil y la Policía Local. La investigación intenta descubrir a los autores de las fotocopias y su reparto; en los escritos, con tono agresivo y ofensivo hasta límites incalificables, se aboga por la expulsión de los magrebíes y se pide a los vecinos del pueblo que no alquilen casas ni den trabajo a esos inmigrantes. Las fuerzas del orden aún no han identificado y detenido a los responsables. En la madrugada del viernes se repitió un segundo lanzamiento de fotocopias de contenido racista.
Pese a haber creado el lógico malestar, indignación y temor entre los inmigrantes y la gran mayoría de vecinos que rechaza esas expresiones racistas, lo ocurrido son 'hechos aislados que no representan el sentir del pueblo de La Murada', declaró ayer el alcalde oriolano Jose Manuel Medina, 'y tanto la Guardia civil como la Policía Local y la Policía Nacional están trabajando para localizar a este loco'.
Por su parte, Joan Ribó, coordinador general de EU, acusó ayer al Gobierno central de no cumplir los mínimos de la Ley de Inmigración y no dotar las oficinas de inmigración de los recursos materiales y humanos necesarios para 'agilizar los trámites burocráticos'. Para el dirigente de EU, esta situación contribuye 'claramente a la aparición de mecanismos de racismo y xenofobia' , como los panfletos amenazantes para los inmigrantes descubiertos en La Murada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001