La recién creada Aula Municipal de Formación de Arte Dramático, dependiente del Ayuntamiento de Madrid, quiere enseñar los secretos de la danza africana y los entresijos del verso clásico a los aficionados a la interpretación. No es imprescindible estar apuntado a la escuela para tener acceso a estos dos cursos monográficos. Más aún, los convocantes aseguran que tienen reservada la mitad de las plazas de ambas actividades para gente que es ajena al Aula Municipal de Formación de Arte Dramático.
La profesora María Paz Ballesteros introducirá a los alumnos por las veredas del verso clásico castellano dos días a la semana: los martes y los jueves, por la tarde (de las 16.00 a las 18.00), a partir del próximo día 13 de noviembre. Y Plácido Guimarães Pocho iniciará a los inscritos a bailar al más puro estilo africano, durante cinco viernes consecutivos (de las 17.00 a las 18.00), a partir del día 17 de noviembre. Con sendos cursos, la escuela estrena el apartado especial de monográficos, que no tardarán en quedar completos, si tienen tanta aceptación como están teniendo las clases generales de teatro que se imparten en el aula.
Lista de espera
La afición de los madrileños al teatro no se limita a la mera contemplación de los espectáculos que figuran en la cartelera de los espacios escénicos de la región. El Aula de Formación de Arte Dramático lo atestigua: estrenó sus instalaciones el pasado mes de octubre con 175 alumnos, o sea, 25 más de los fijados en un principio como tope, y una amplia lista de espera de actores en ciernes, por si acaso renuncia alguno de los intérpretes que ha conseguido plaza.
El hecho de ser una escuela municipal de teatro se percibe, sobre todo, en el precio fijado: 6.000 pesetas al mes por recibir clases a cargo de una docena de profesores experimentados. La sala que sirve para el desfogue de la cantera teatral madrileña está en el número 21 de la calle de Mejía Lequerica (distrito de Centro) y hay turnos matinales y vespertinos, según se trate de intérpretes jóvenes con avidez de tablas o niños a quienes el oficio de actor les queda aún lejano. El director del aula, Guillermo Alonso del Real, recuerda que 'Madrid necesitaba un centro de formación teatral público' y que la escuela cubre ese hueco: 'Ahora tenemos los recursos justitos, pero no hace falta tener el escenario del Teatro Real; aquí el centro de todo es el actor', destaca. Si el director cumple las expectativas, los 175 alumnos del Aula de Formación de Arte Dramático se convertirán en 'actores inteligentes, cultos y capaces de disfrutar haciendo teatro'.
Aula Municipal de Arte Dramático. Mejía Lequerica, 21. Teléfono 91 588 85 82. Metro Tribunal y Alonso Martínez.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001