El DOJ no prueba que extendió su monopolio
Han sido tres años y medio de litigios y miles de millones de dólares gastados, pero el Gobierno estadounidense no ha logrado rematar el gran caso antimonopolio que planteó contra Microsoft, y que ha acabado en un pacto descafeinado. En este acuerdo, Microsoft se compromete a no utilizar el poder de Windows para presionar al resto de la industria, algo que ya se comprometió a cumplir en 1994, en otro acuerdo con el Gobierno.
Y es que el proceso ha sido largo, y el caso ha perdido fuerza en cada paso del camino. De las cuatro gravísimas acusaciones que planteó el Departamento de Justicia (DOJ) en 1998 por la violación de los dos principales artículos de la ley Sherman, los sucesivos tribunales sólo han considerado demostrada una: Microsoft abusa de su monopolio en los sistemas operativos para PC (Windows). La acusación no ha logrado probar su gran caso, la ilegalidad de la integración del navegador Explorer en Windows, porque no ha demostrado que perjudique a los usuarios y ni siquiera ha logrado probar que existiera un mercado de navegadores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de noviembre de 2001