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El AVE pierde velocidad en la línea a Francia

Las obras Madrid-Barcelona se retrasan

El proyecto de la línea de alta velocidad (AVE) Madrid-Barcelona, probablemente la obra más emblemática del Gobierno del Partido Popular, tiene problemas para cumplir el calendario previsto. Las obras del tramo Lleida-Barcelona, la entrada a las grandes ciudades y la falta de noticias sobre la construcción de los trenes son algunos de los puntos grises del proyecto.

Pese a la reticencia de la Administración a reconocer cualquier demora, la prueba irrefutable de que existe es que, al final del ejercicio, sobrará dinero en la caja del Estado al no haberse podido ejecutar las obras a las que estaba destinado.

La Administración central culpa a los ayuntamientos de las demoras en las obras de la vía, y las empresas se culpan entre sí del retraso en sus tareas.

Al final, unos y otros tendrán que acelerar si quieren cumplir los principales hitos del AVE Madrid-Barcelona: diciembre de 2002 para la apertura de Madrid-Lleida; finales de 2004 hasta Barcelona, y otoño de 2003 para la entrega de los primeros trenes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de noviembre de 2001

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