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García-Albi expone los óleos marinos de sus últimos diez años

El pintor bilbaíno, aunque nacido en Gandía (Valencia), José Antonio García-Albi vuelve a exponer sus trabajos después de más de 10 años de silencio y de callada labor artística en el estudio que ha logrado habilitar en su domicilio. La galería Alonso, de la localidad vizcaína de Las Arenas (calle Tomás de Olábarri, 15), acogerá la muestra de sus óleos de temática marina realizados entre 1991 y 2001 desde el próximo día 16 y hasta el 30 de noviembre.

García-Albi (1932) se considera un pintor 'aficionado', pero desde esta modestia ha logrado reunir unos sesenta cuadros, la mayoría de los cuales desea que estén presentes en su regreso ante el público. 'Hasta dos días antes de que se abra la exposición no sabré cuántas obras voy a colgar ni el precio de las mismas, que me gustaría consensuar con la galerista', dice García-Albi, que reconoce cierto nerviosismo ante esta vuelta. En su ímpetu emocionado querría que la galería colgase 'por lo menos cuarenta' de sus obras. La última exposición de García-Albi data de 1990, un lapso dilatado en el que ha ido acumulando su trabajo. 'Llega un momento en que te das cuenta de que tienes tanta producción que es la hora de exponer', reconoce.

Paisajes vascos

El pintor, que ha dedicado su vida profesional al márketing y la publicidad -'Mi primer trabajo fue como jefe de publicidad de General Eléctrica Española; me lo dieron porque les dije que mi afición era pintar', recuerda- ha realizado una serie de óleos de 'temática marina', que reproducen paisajes vascos, pero también de otras zonas del norte de España. 'Sólo trabajo con óleo, un material con el que me encuentro cómodo y con el que consigo mayores matices cosméticos. He probado con acuarela y otros materiales, pero sólo el óleo me da la textura que necesito para lo que deseo expresar', explica.

En sus cuadros aparecen barcos, puertos, pescadores, escenas fácilmente reconocibles para muchos de los que se acerquen por la muestra, aunque el autor se ha permitido la licencia de modificar algún que otro detalle a su conveniencia. 'Por ejemplo, colocar un barco donde no lo había y, además, de vela, que me venía mejor', apunta.

García-Albi trabaja tomando apuntes, 'con un bloc y un lápiz', y haciendo fotografías de los lugares que luego pintará, tras esbozarlos con la mayor precisión posible en tinta china. 'A veces, cuando me pongo con el cuadro el lugar ha cambiado, ya que los apuntes pueden ser de años antes. Mucha gente me dice que el lugar no es así ahora,pero sí lo era cuando yo lo esbocé'.

Si la exposición tiene éxito, José Antonio García-Albi ha pensado ya en dos distintas series para una nueva etapa: 'Pintar paisajes de Castilla, que ya la he retratado mucho, o quizá una pequeña serie de ventanas, esa es otra idea a la que vengo dándole vueltas hace tiempo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2001