El Corte Inglés inauguró ayer en Lisboa su primer centro comercial fuera de España, iniciando así su estrategia de expansión internacional. Con una inversión de 30.000 millones de pesetas, y tras varios años de espera, los grandes almacenes abrieron su centro comercial más grande de la península Ibérica, en el que venderán un 30% de productos portugueses y para el que han contratado a 2.500 empleados locales. El Corte Inglés no comprará los dos centros de Marks Spencer de Portugal, pero tiene previsto abrir otro comercio en Oporto.
El director general de la empresa española en Portugal, Leopoldo del Nogal, informó de que los planes de expansión internacional prevén la apertura de otro centro en Oporto en un plazo máximo de cuatro años, 'para lo cual ya se ha comprado el terreno en el centro de la segunda ciudad del país y se está a la espera de las licencias correspondientes para comenzar las obras'.
Los directivos de la cadena española informaron de que el centro comercial de Lisboa es el más grande de los 77 abiertos en la Península en un único edificio, con más de 47.000 metros cuadrados de superficie, divididos en ocho plantas más cuatro de estacionamiento subterráneo, y con capacidad para 2.000 vehículos. Con una distribución similar a la de los centros españoles, El Corte Inglés de Lisboa ofrecerá más de un 30% de productos de Portugal, donde el mayor grupo de distribución español ya compraba bienes para el resto de sus almacenes por valor de 60 millones de euros anuales (unos 10.000 millones de pesetas). Esta cifra podrá aumentar hasta los 100 millones de euros con la apertura de su centro en Lisboa. Entre esos productos se encuentra la venta de ropa de tres diseñadores portugueses: Ana Salazar, José António Tenente y el grupo de Manuel Alves y José Manuel Gonçalves.
La cadena española ya ha distribuido en Portugal 160.000 tarjetas de clientes, a las que podrán sumarse los 5,5 millones repartidas por toda España, todas ellas con validez para comprar en cualquier centro comercial de la Península. Asimismo, y siguiendo uno de los principios básicos de la compañía, los artículos podrán devolverse en cualquiera de sus centros, ya sean españoles o el portugués.
Manteniendo su tradición de máxima atención al cliente, El Corte Inglés ha organizado cursos de formación para sus empleados de Lisboa, que a su vez serán la escuela para los futuros miembros de la compañía en Oporto.
A la inauguración, celebrada anoche en presencia del alcalde de Lisboa, João Soares, y del presidente de la compañía, Isidoro Álvarez, asistieron casi 4.000 personas. Los directivos de la cadena explicaron que el centro comercial está preparado para atender a unos 40.000 visitantes diarios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2001