Una obra atribuida a Goya, El conde Ugolino de la Gherardesca, fue robada a primera ahora de la tarde del domingo en una sala de exposiciones de Turín. La pintura, un lienzo de pequeñas dimensiones (27,5x20,5 centímetros) colocado sobre un cartón, fue sustraída por el ladrón cuando la sala estaba repleta de gente sin que los servicios de seguridad se dieran cuenta de lo que ocurría. Una de las empleadas declaró a la policía haber oído el ruido seco de la cadena, de la que pendía el cuadro, al romperse. Cuando quiso acercarse, apenas tuvo tiempo de ver cómo se alejaba a toda velocidad un joven con abrigo y el pelo largo recogido en una cola de caballo. El tipo consiguió huir con el cuadro -asegurado en unos cien millones de pesetas- bajo el abrigo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de diciembre de 2001