Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La criminalidad crece en Andalucía un 11,5%, el 2% más que en España

La delincuencia y la criminalidad han crecido este año en Andalucía, incluso por encima de la media nacional. Según los datos que maneja el Sindicato Unificado de Policía (SUP), en esta Comunidad los actos delictivos han aumentado desde enero hasta septiembre un 11,5% respecto a 2000, mientras que en el resto de España el incremento ha sido del 9,5%. El sindicato denuncia el 'fracaso' de la política de Interior.

Andalucía, por su situación geográfica, es un 'foco de atracción de ciudadanos extranjeros', afirmó ayer el secretario general del SUP, José Manuel Fornet, quien agregó que se debería de intensificar el control sobre los inmigrantes con buena situación económica en lugar de los que vienen a trabajar. Uno de los principales focos de inmigración en Andalucía es Almería, única provincia de esta región donde ha descendido la criminalidad (un 7,1%). El responsable sindical explicó que esta situación es producto de la gran concentración policial que se ha producido en Almería a raíz de los incidentes de El Ejido.

Por contra, la capital de provincia que más ha aumentado la tasa de criminalidad en Andalucía es Huelva, con un 22,9%; seguida de Sevilla, con un 19,1%; y Jaén, con un 12,9%. Cerca de Jaén se sitúa Granada, con un aumento de delincuencia del 12,2%, y Málaga, con un 10,6%. En Cádiz el incremento fue del 5,7% y en Córdoba del 2,4%.

A pesar de superar la media nacional, Andalucía no es la Comunidad española donde se ha agravado más el problema de la delincuencia. Por delante están la Comunidad Valenciana (29,8%), Aragón (26,7%), País Vasco (26,4%), Navarra (23,7%), Baleares (16%) y Melilla (13%).

El sindicato, que celebra en Sierra Nevada su XXII comité confederal, denunció que la dirección de la Policía y el Ministerio de Interior llevan a cabo una 'política errónea' de reducción de presencia policial en las horas de más peligro para desarrollar 'una campaña de imagen que beneficia los intereses políticos de los altos cargos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de diciembre de 2001