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La oposición acusa a Grau de pasividad en la crisis

Que haya surgido en Cataluña un nuevo brote de peste porcina a los seis meses del último es, a juicio de la oposición, una demostración clara de la ineficacia del Departamento de Agricultura, según sostuvieron ayer los diputados Joaquim Nadal, portavoz parlamentario del PSC-Ciutadans pel Canvi y Jordi Ausàs, de Esquerra Republicana (ERC). El portavoz de Iniciativa-Verds, Joan Boada, fue un poco más allá y acusó directamente al titular del Departamento, Josep Grau, de haber actuado en 'connivencia' con los grandes empresarios del sector porcino y en perjuicio de las explotaciones familiares.

Boada explicó ayer en el Parlament que entre el momento en que se detectó el nuevo brote, el 23 de noviembre, y el día en que se decidió inmovilizar la cabaña porcina, el 10 de diciembre, transcurrieron dos semanas durante las cuales los grandes integradores tuvieron tiempo para trasladar muchos cerdos a granjas situadas fuera del área de sacrificio obligatorio. Es una posibilidad, agregó, que no está al alcance de las pequeñas explotaciones.

'Grau es el único responsable', afirmó Boada, de que hayan pasado dos semanas sin control alguno, dos semanas sin que la Administración decretara la inmovilización de la cabaña porcina, que era la forma adecuada de evitar la propagación del brote de peste, agregó. Boada destacó que existen evidencias de que miembros del Departamento de Agricultura estuvieron en contacto directo con los grandes empresarios del sector durante este periodo crítico. Las quejas y acusaciones que Grau lanzó contra algunos ganaderos, sin especificar a quienes se refería, fueron rechazadas rotundamente por Ausàs. El diputado republicano acusó al consejero de criminalizar a todo el sector cuando, según él, si ha habido falta de control en algunas empresas lo que debería hacer es 'concretar y decir cuáles son' y actuar.

Ausàs echó también en cara al Gobierno catalán no haber adoptado medidas preventivas desde el primer momento, en particular la prohibición del traslado de animales desde el área sospechosa de estar ya infectada. Sin embargo, agregó, la repetición de brotes de peste porcina sólo podrá ser evitada si se sustituye el actual sistema de explotación del sector porcino, que implica la especialización de unas granjas en las crías y de otras en el engorde. El actual modelo obliga al traslado de enormes cantidades de cerdos y son estos traslados los que propagan la peste.

'Este modelo debe ser sustituido', dijo Ausàs, por otro más seguro, basado en explotaciones cerradas, que eviten los traslados de animales. 'Este modelo se adaptaría perfectamente', sostuvo, a la explotación familiar agraria típica en Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001