El consorcio del Palau de la Música Catalana aprobó ayer la entrada del Ministerio de Cultura en la gestión del auditorio modernista y aceptó la renuncia de la Diputación de Barcelona a seguir formando parte de los órganos de gestión de la institución.
En la reunión del consorcio del Palau, del que forman parte la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, se reformaron los estatutos de la institución para hacer efectiva la entrada del Ministerio, que pasa a aportar el 27,5% de las subvenciones que recibe el auditorio modernista de las administraciones consorciadas -200 millones de pesetas en 2002 del total de un presupuesto que asciende a 509,7 millones-, la misma cantidad que hasta ahora aportaba la Diputación.
Esta administración local, que desde ayer ya no forma parte del consorcio, seguirá subvencionando de forma independiente el Palau de la Música hasta 2011, disminuyendo cada año su aportación un 10% hasta extinguir su compromiso. La subvención para 2002 de la Diputación al auditorio es de 37,5 millones de pesetas.
La retirada de la Diputación de los órganos de gestión del Palau de la Música se inscribe en un plan general de esta administración de abandonar progresivamente todas las instituciones de carácter nacional de las que ha formado parte.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001