El Partido Popular rechazó ayer en la comisión de Economía de las Cortes, donde desde el lunes se debate el proyecto de Presupuestos de la Generalitat para el año 2002, varias enmiendas de Esquerra Unida (EU) que reclamaban la inclusión en el proyecto presupuestario del requisito lingüístico en el acceso a la función pública. Las enmiendas de EU pretendían introducir el requisito lingüístico en la oferta de empleo público y aumentar gradualmente, en la relación de puestos de trabajo de la Administración, la exigencia del conocimiento del valenciano. El portavoz de EU, Joan Ribó, defendió la necesidad de incorporar el requisito lingüístico en el acceso a la función pública ante el dato de que sólo el 1% de los empleados de la Generalitat conoce el valenciano, algo que calificó de 'escandaloso' cuando ya han transcurrido 18 años desde la aprobación de la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià. El PP rechazó las enmiendas con el argumento de que la Ley de Función Pública ya prevé la realización de cursos específicos para que los funcionarios alcancen el nivel de competencia lingüística.
En la segunda jornada del debate presupuestario en comisión, la portavoz de Economía del Grupo Socialista, Cristina Moreno, defendió una enmienda en la que solicitaba incluir en los presupuestos una mención expresa al 'respeto' a los agentes sociales y al 'papel constitucionalmente reconocido' de la figura de los comités de empresa. Moreno justificó la necesidad de la enmienda ante el 'cuestionable' talante democrático demostrado por el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Vicente Rambla, en el conflicto que mantienen con la Generalitat los representantes de los trabajadores del parque móvil encerrados en la sede de su departamento. La diputada, quien comparó a Rambla con el personaje del 'señor Martínez [el facha]' de la revista satírica El Jueves, manifestó que 'un señor que diferencia entre conflicto sindical y conflicto laboral es un señor que no reconoce la Constitución'.
El portavoz de Economía del PP, Ricardo Costa, consideró 'impresentable' y 'fuera de lugar' el intento de 'ridiculizar' al consejero y exigió a la portavoz socialista que retirara sus afirmaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001