Una semana antes de que se inicie el viaje de José Luis Rodríguez Zapatero, el número dos de la diplomacia marroquí, Taieb Fassi Fihri, tensó ayer de nuevo la cuerda con España al denunciar 'los aires de superioridad' que España exhibe en su relación con Marruecos. Ante la Cámara Alta marroquí, el hombre al que la diplomacia española considera como el cerebro de la crisis bilateral, reiteró la retahíla de 'agravios' ya enunciada por su ministro, Mohamed Benaissa, en otras ocasiones.
Puso el énfasis en el Sáhara, un asunto en el que España actúa, según el secretario de Estado, 'contra Marruecos y sus intereses vitales y supremos', y acabó dudando de la neutralidad española en este conflicto. También criticó, según la agencia de prensa marroquí MAP, el 'tono agresivo' utilizado por las autoridades españolas a propósito de la inmigración ilegal.
Pese a que considera que el discurso de Fassi Fihri 'no aporta ningún elemento nuevo que merezca comentario', el Ministerio de Exteriores español le replicó en un comunicado. En él expresó su deseo de que Marruecos supere 'la situación de crisis que unilateralmente ha provocado', un reproche que molestará a Rabat.
Por su parte, la prensa marroquí se hizo eco de la próxima visita a Rabat de Rodríguez Zapatero. 'A pesar de las reticencias de los conservadores , las conversaciones se centrarán en la mejora de las relaciones entre ambos países', escribió el diario Aujourd'hui le Maroc.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001