El primer ministro británico, Tony Blair, admitió ayer que sigue negociando 'con aliados clave', como Alemania y Francia, sobre la composición de la fuerza de paz que debería desplegarse en Afganistán antes del 22 de diciembre. Aunque confirmó que el Reino Unido se ha ofrecido a jugar 'un papel de líder' en la composición de esa fuerza, advirtió de que 'aún no se ha tomado ninguna decisión' porque quedan 'montones de detalles por acordar'. Blair realizó estas manifestaciones en una rueda de prensa conjunta con el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.
Blair y Powell asistieron juntos a a una ceremonia por las víctimas del 11 de septiembre al cumplirse tres meses del atentado. Powell admitió que habían hablado de la fase dos de la campaña antiterrorista, pero señaló que antes de definir esta segunda fase hay que acabar la primera. El despliegue de una fuerza de paz bajo mandato de Naciones Unidas es una de las piezas clave para asegurar la estabilidad en Afganistán.
El Reino Unido quiere encabezarla y ya el lunes dio garantías de que entregaría a Osama Bin Laden a Washington sin condiciones si fuera detenido por tropas británicas. Es decir, sin exigir a cambio que no se le aplique la pena de muerte.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001