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Milosevic: "Deberían darme un premio por la paz, no por la guerra"

El ex dictador serbio escucha impasible en La Haya la primera acusación por genocidio de la población civil musulmana de Bosnia

Slobodan Milosevic escuchó ayer impasible la acusación de genocidio, el cargo más grave del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), por su presunta responsabilidad en la persecución, deportación y exterminio de población civil musulmana en Bosnia-Herzegovina entre 1992 y 1995. El ex dictador yugoslavo, que no reconoce esta instancia judicial ni acepta defensa, compareció por cuarta vez ante los magistrados desde su detención, el pasado 28 de junio.

El acta de acusación de Bosnia se suma a las de Kosovo (1999) y Croacia (1991-92), que le imputan la deportación y el asesinato de miles de albanokosovares y croatas. La fiscal Carla del Ponte quería que se celebrara un único juicio a fin de ahorrar tiempo y reducir el número de testigos, que en conjunto pueden rebasar los 600, porque, dijo, "hay miles de víctimas que aguardan a que se haga justicia".

Sin embargo, los tres miembros del tribunal, tras una breve deliberación, acordaron ayer aceptar sólo a medias la propuesta de la fogosa acusadora suiza. Según su decisión, el juicio de Kosovo se celebrará por separado, el próximo 12 de febrero, y las otras dos causas serán unidas en otro proceso relativo a Bosnia y Croacia, que comenzará una vez termine el primero. Todo ello supone que el procesamiento de Milosevic en La Haya podría prolongarse dos años.

"Empresa criminal colectiva"

El ex presidente repitió el ritual de siempre cuando el presidente del tribunal, el británico Richard May, le preguntó si se consideraba culpable o inocente de los cargos que le imputan, en el caso bosnio, en una "empresa criminal colectiva" destinada a lograr "la eliminación forzosa y permanente de la mayoría de la población no serbia". Con mueca irónica, eludió la pregunta y dijo en inglés: "Lo que he escuchado es completamente absurdo. Deberían darme un premio por la paz y no por la guerra en Bosnia. La responsabilidad recae en las fuerzas que rompieron Yugoslavia y en sus agentes, y no sobre los serbios y sus políticas".

A pesar de que Milosevic se ha negado a nombrar un abogado defensor, está recibiendo continuamente la visita de letrados en la cárcel.

Del Ponte lo acusa de las matanzas de Srebrenica (julio de 1995), que causaron más de 7.000 muertes, así como en los bombardeos de Sarajevo (1992-1995), incluido el atentado en el mercado de la capital, el 5 de febrero de 1994, que provocó más de 60 víctimas mortales. Según la fiscal, Milosevic, que durante la guerra de Bosnia era presidente de Serbia, actuó en cooperación con Radovan Karadzic y Ratko Mladic, los jefes político y militar serbobosnios, sobre los que pesa también una orden de captura del tribunal. Del Ponte se ha quejado de la falta de cooperación de las nuevas autoridades yugoslavas para que ambos sean entregados a La Haya.

Por otra parte, el serbio Stevan Todorovic, condenado a una pena de 10 años de cárcel por realizar una campaña de limpieza étnica contra la población no serbia en Bosnia, será trasladado en breve a España para cumplir la pena impuesta por el TPIY en una prisión española. La cárcel que se baraja es Madrid IV, en Navalcarnero, según informó ayer Instituciones Penitenciarias. Todorovic está acusado de haber dirigido una campaña de limpieza étnica en Bosanski Samc, al norte de Bosnia, donde ejerció como jefe de la policía. Todorovic ha sido condenado por crímenes contra la humanidad, entre los que se cuentan "tratamientos crueles e inhumanos" y "violencia sexual y sevicias corporales".

España es uno de los siete países de la ONU que ha ofrecido su colaboración con el tribunal internacional, que no dispone de un propio centro para que los reos cumplan su pena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001