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Entrevista:SANTIAGO SEGURA | Catedrático de latín

'Se pretende asesinar al latín, pero es imposible'

'Cincuenta años y un día'. Este es el tiempo que ha dedicado a la enseñanza Santiago Segura (Santa Olalla de Bubera, Burgos, 1922), autor de 83 obras y profesor emérito de la Universidad de Deusto, la cual le rindió ayer un merecido homenaje durante la presentación de su nuevo diccionario etimológico latín-español.

Pregunta. ¿El latín es la lengua de la civilización occidental?

Respuesta. El latín ha sido el vehículo de expresión de la cultura griega en Occidente. Y por una razón: en el Renacimiento, la resurrección de la cultura clásica, tanto griega como romana, se divulgó a todas las culturas europeas a través del latín, no del griego. El griego no se ha conocido realmente hasta el siglo XVIII.

P. ¿El latín es una lengua que vive a través de otras lenguas?

R. Al latín le pasa como a los padres, que viven en sus descendientes. Lo que ocurre es que los resultados y el desarrollo del latín no han sido iguales en todos los sitios. Eso es lo que he publicado ahora. Me ha costado a mí la broma de 25 años seguidos.

P. ¿Cómo lo ha desarrollado?

R. Lo he concebido primero por raíces, por familias léxicas, donde hay una palabra madre que produce una familia, y he añadido parentesco con otras lenguas indoeuropeas, sus acepciones correspondientes... Y luego se me ocurrió que lo más interesante no es el latín, sino sus hijos. Por eso he introducido los derivados en castellano y los que hay en catalán, gallego y euskera.

P. ¿Qué tiene que ver el euskera con el latín?

R. Hay una tendencia a pensar que aquí nunca estuvieron los romanos. Y eso es un error. Por ejemplo, en el País Vasco hay varias localidades llamadas Forua, entre ellas, en Gernika. Forum en latín es mercado, y el hecho de que se llamen Forua es que ahí había establecimientos comerciales. Kaiku procede del latín caucus. Pero también hay palabras vascas que pasaron al latín, como labarum, derivado del lauburu.

P. ¿Dedicar toda una vida a una lengua muerta no es frustrante?

R. ¿Por qué? Todo el mundo aspira a la inmortalidad, y el latín sigue vivo tras milenios. El latín es una lengua a la que se pretende asesinar, pero es imposible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001